personas y ganas que queman

Personas y Ganas que se Queman

¡¡Hola chic@s!! ¿Qué tal vuestro fin de semana? El mío bastante tranquilo. Ha sido uno de estos fines de semana en los que te paras a pensar y analizar todo lo que te rodea. No sé si os ha pasado eso de pararte a pensar, acordarte de personas y recordar momentos que ojalá pudiesen volverse a repetir. Relaciones geniales que de repente se truncan y ya no existe esa chispa que había antes. Como de repente cambia todo. Como algo bonito se puede ir al traste. Que algo tan sincero esté encendido de ilusión y ganas se haya quemado, apagado…como lo queráis decir. O cuando tienes miles de ganas de ver o hablar con esa persona tan especial para ti y te das cuenta que pasaste a un segundo o quizás tercer plano para ella.

Personas, Tiempo, Ganas

Bueno muchos diréis…nos hacemos mayores y cada cual va encontrando su camino. Entiendo que cada cual tomemos caminos diferentes. ¿Pero y donde quedan esos momentos, esas risas y esas miradas cómplices? Ya no hay momentos, ya no hay palabras y ya no sabemos que ojos mirar para encontrar esa complicidad que falta. Nos hacemos mayores y cada cual encuentra su camino…Entiendo que evolucionamos, pero hay gente que aparece en la vida cuando más la necesitas y de repente desaparece. Y me entristece pensar que personas que han marcado tanto desaparezcan o que simplemente ya no esté la complicidad que había.

Bueno, mucha gente, tal vez piense, que la vida da muchas vueltas y que si algo que intentaste que no cambiara ha cambiado es porque tenía que darse de esa forma. Pero luego, vi un vídeo que decía algo como que las personas somos como las plantas, si no se riegan mueren, si no se cuidan se marchitan. Estoy de acuerdo con esto, por muy poco tiempo que tengamos,  siempre existen las ganas y esas ganas se cultivan y se cuidan. Si hay ganas hay tiempo. Y como decía en el vídeo…el tiempo y las ganas es la base de las relaciones humanas. Si no hay ganas, nunca habrá tiempo y si no dedicamos tiempo, al final ese impulso bonito del principio de una relación humana se acaba perdiendo.